¡Hay que ver! Eso tiene que ser verdaderamente indignante. Yo siento horror por los advenedizos. Maple Grove me ha hecho detestar esa clase de gente; porque en aquellos contornos vive una familia que tiene tantos humos que resultan fastidiosísimos para mi hermana y mi cuñado… La descripción que ha hecho usted de Mrs. Churchill me ha hecho pensar inmediatamente en ellos. Son una gente que se llaman Tupman, que hace muy poco que se han instalado allí y que se han encumbrado gracias a una serie de relaciones de lo más bajo, pero que tienen unos humos… y que aspiran a ponerse al mismo nivel de las familias que hace ya muchos años que están establecidas en aquel lugar. Como máximo hace un año y medio que viven en West Hall; y nadie sabe cómo han hecho su fortuna. Proceden de Birmingham, que, como usted ya sabe, Mr. Weston, no es precisamente una ciudad de la que pueda esperarse mucho. ¿Qué puede salir de un lugar como Birmingham? Yo siempre digo que este nombre suena de un modo desagradable; pero esto es lo único que se sabe con certeza de los Tupman, aunque, le aseguro a usted que de ellos se sospecha pero que muchas cosas… Y sin embargo, a juzgar por sus modales, evidentemente se consideran al mismo nivel incluso que mi cuñado, Mr. Suckling, que da la casualidad que es uno de sus vecinos más próximos. ¡Oh, es algo francamente horrible! Mr. Suckling, que hace ya once años que vive en Maple Grove, propiedad que ya había sido de su padre… por lo menos eso creo… estoy casi segura de que el padre de Mr. Suckling cuando murió ya había comprado la propiedad.

EMMA Cap. XXXVI

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V.O.

Only think! well, that must be infinitely provoking! I have quite a horror of upstarts. Maple Grove has given me a thorough disgust of people of that sort; for there is a family in that neighbourhood who are such an annoyance to my brother and sister from the airs they give themselves! Your description of Mrs. Churchill made me think of them directly. People of the name of Tupman, very lately settled there, and encumbered with many low connections, but giving themselves immense airs, and expecting to be on a footing with the old established families. A year and a half is the very utmost that they can have lived at West Hall; and how they got their fortune nobody knows. They came from Birmingham, which is not a place to promise much, you know, Mr. Weston. One has not great hopes from Birmingham. I always say there is something direful in the sound: but nothing more is positively known of the Tupmans, though a good many things I assure you are suspected; and yet by their manners they evidently think themselves equal even to my brother, Mr. Suckling, who happens to be one of their nearest neighbours. It is infinitely too bad. Mr. Suckling who has been eleven years a resident at Maple Grove, and whose father had it before him -- I believe, at least -- I am almost sure that old Mr. Suckling had completed the purchase before his death.